El Robo

Artículo de opinión. “El Publicista”.  Marzo 2014 (Edición 15º Aniversario)

Un caluroso día de primavera, me desperté con un latigazo, un escalofrío. Acababa de suceder: nos habían robado la palabra comunicación. El sector más importante de la comunicación comercial, al que las marcas fiaban sus retos más decisivos, el más estratégico, el publicitario… se amanecía viendo como se nos birlaba la palabra comunicación por parte de lo que hasta ese momento, y con toda precisión, se llamaban Relaciones Públicas. Me quedé petrificado. No debí ser el único: nadie denunció nada. Convivimos con ese hecho, con la paciencia mansa del buey cuando está gordo…

Años más tarde, un grupo encapuchado nos atacó por la espalda. Empezó a increparnos delante de todo el mundo llamándonos OFF, los que están fuera, los del pasado… Mientras, ellos se proclamaban ON… ¡muy fuerte! Había rabia en sus ojos. Ganas de comerse el mundo, pero también rencor: les habíamos menospreciado llamándoles below durante mucho tiempo y nosotros nos encaramábamos a nuestro above con arrogancia… Y ante nuestra pasividad mansuna, y posiblemente animados por el bajo o nulo perfil de nuestras reacciones, nos robaron delante de nuestras narices, mirándonos a los ojos y burlándose de nuestra indolencia sectorial, la palabra SOCIAL. Desde entonces, decir social en nuestra profesión es hablar del uso de una de las herramientas para comunicar, que por supuesto, no es la única.

Puede que el buey siguiese siendo manso, pero ya no estaba gordo, con lo que empezó a buscar comida en otros lugares. A su apetito se debe en gran medida la venganza. Una venganza llamada integración. Posiblemente los hechos revelen que quizá sea más viable que las empresas publicitarias se musculen en digital, que al revés. Y en esas estamos. El futuro o es juntos, o no es. En todo caso el tiempo y la integración han puesto las cosas en su sitio. Ahora quiero que el uso de la palabra social sea equitativo y, como el taxi, sea para el que lo trabaja… Porque si tiene sentido la integración, es para aglutinar desde una perspectiva común y una solidez estratégica las diferentes alternativas de persuasión social. Por eso quiero que cese el secuestro. Y ya puestos, que liberen la palabra comunicación, que también es de todos.

Dejaré para más adelante la lucha contra los prejuicios que este sector nuestro tiene contra la palabra persuasión, y que por supuesto no comparto. No dejemos que nos la roben.



Comments are closed.